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Una visita que reconcilia: OSDAD y el valor de seguir presentes

Un abrazo que resume lo esencial: cuando la solidaridad deja de ser un concepto y se convierte en un gesto real, humilde y profundamente humano.

El Encuentro entre Fundación Tercio de Extranjeros y OSDAD en Gran Canaria ha sido mucho más que una visita institucional. Ha sido un reencuentro humano que nos recuerda el valor de la solidaridad, el acompañamiento y la importancia de mantener vivos los lazos con quienes trabajan cada día por los más vulnerables.

Este encuentro entre Fundación Tercio de Extranjeros y OSDAD en Gran Canaria refuerza el compromiso compartido con la dignidad humana y el apoyo a quienes ya no tienen a nadie más.

Como patrono de la Fundación Tercio de Extranjeros, siempre he pensado que la verdadera fuerza de una entidad social se mide en la forma en que mira a los más vulnerables. Pero hay lugares donde esa mirada no solo existe… sino que se convierte en acción, en oficio, en compromiso diario.

Uno de esos lugares es la Obra Social de Acogida y Desarrollo (OSDAD).

Y volver allí, acompañado por el presidente de nuestra Fundación, el Coronel retirado Juan Antonio Díaz Díaz, y por el secretario Teniente retirado Gonzalo López Medina, fue reencontrarme con esa evidencia: hay organizaciones que no se limitan a “hacer cosas”; transforman vidas.

El recibimiento que dice más que las palabras

El lunes 24 de noviembre fuimos recibidos por el Hermano Jesús García Barriga, presidente de OSDAD. Quienes lo conocen saben que su forma de estar ya transmite serenidad, escucha y esa mezcla de firmeza y bondad que solo se construye después de décadas entregadas a una causa.

No exagero si digo que conversar con él es como abrir una ventana y permitir que entre aire limpio.

Durante la visita repasamos proyectos, recorrimos espacios, conocimos nuevas iniciativas y comprobamos —una vez más— el nivel de profesionalización, orden y cariño que define a esta entidad desde hace más de 30 años. Pero, por encima de todo, volvimos a ver la humanidad con la que trabajan. Es la misma humanidad que tantos usuarios, personas con historias duras y a veces invisibles, encuentran cada día al cruzar la puerta.

OSDAD: un ejemplo que siempre admiramos

Quienes formamos parte de la Fundación Tercio de Extranjeros hemos admirado a OSDAD desde mucho antes de establecer este vínculo cercano. Su forma de entender la exclusión social —no como un fenómeno abstracto, sino como una realidad que requiere acompañamiento integral, paciencia, escucha, formación y dignidad— es sencillamente inspiradora.

En los documentos que he estudiado para preparar esta visita, queda claro que OSDAD es mucho más que un recurso asistencial. Es un modelo de intervención completo que combina acogida, formación y empleo protegido. Es una institución que cumple escrupulosamente con la transparencia, con auditorías externas impecables y un nivel de profesionalización que pocas entidades del tercer sector pueden exhibir. Las cifras, los informes y las certificaciones hablan por sí solos. Pero lo que realmente distingue a OSDAD no está en los papeles: está en la forma en que miran a las personas.

Cuando las misiones se reconocen mutuamente

Nuestra Fundación trabaja con otro perfil, sí; pero nos une algo esencial: la defensa de la dignidad humana. Que ambas instituciones se sienten, dialoguen, aprendan una de la otra y mantengan un contacto vivo no es un trámite: es una necesidad. Nosotros acompañamos a quienes sirvieron en La Legión y que hoy, por distintas circunstancias, se encuentran en situaciones de desarraigo o vulnerabilidad. Ellos atienden a quienes, desde otros caminos, han caído también en la exclusión más severa.

Diferentes historias, misma raíz: la necesidad de cuidar al que nadie ve. Y por eso, cada vez que visitamos OSDAD, salimos con la misma sensación: “Algo estamos haciendo bien al caminar juntos.”

Un agradecimiento que nace del corazón

Quiero expresar públicamente mi gratitud al Hermano Jesús Barriga y a todo su equipo. No solo por recibirnos, sino por sostener —día tras día— un proyecto que es indispensable para la isla, para la comunidad y para tantas personas que han encontrado allí algo tan esencial como difícil de ofrecer: una segunda oportunidad real.

También quiero agradecer al Coronel Díaz Díaz y al Teniente López Medina por compartir esta experiencia y reforzar el puente entre nuestras entidades. Las alianzas honestas nacen así: desde el respeto y desde la convicción de que el trabajo bien hecho merece ser reconocido, aprendido y acompañado.

Seguir estando, seguir conectando

A veces olvidamos que el simple hecho de visitar, saludar, escuchar y seguir presentes es, en sí mismo, un acto de compromiso. Y para mí, esta visita fue exactamente eso: un recordatorio de que debemos mantener vivos los vínculos con quienes representan lo mejor del trabajo social en Canarias. OSDAD es, sin ninguna duda, uno de esos referentes. Un espejo donde mirarse y encontrar inspiración. Un aliado que honra su misión con hechos, no con discursos. Una casa donde la dignidad se practica, no se proclama.

Cierro con algo muy simple

Salí de aquella visita con una sensación que me acompaña desde entonces: cuando la bondad se organiza, cuando la solidaridad se profesionaliza y cuando las personas se ponen en el centro, el bien deja de ser un deseo y se convierte en un lugar.

Gracias, OSDAD. Seguiremos caminando juntos.

Alejandro Nantón Díaz

Patrono Fundación Tercio de Extranjeros

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