Abraham Saki Guillén héroe de la Batalla de Edchera

Abraham Saki Guillén, héroe de la Batalla de Edchera, fue uno de esos hombres que jamás se consideraron a sí mismos como tales. Hoy escribo este homenaje al veterano de La Legión Española que encarnó el valor en combate y, sobre todo, la humildad en la vida.
La Batalla de Edchera (1958) y la Guerra de Ifni-Sahara
El 13 de enero de 1958, en el marco de la Guerra de Ifni-Sahara, tuvo lugar la Batalla de Edchera, uno de los combates más duros vividos por la Legión Española en África. Aquel día, bajo fuego intenso en la Saguia el Hamra, varios legionarios protagonizaron actos de extraordinario valor que quedaron inscritos en la historia militar española.
Entre ellos estaba Abraham Saki Guillén, cabo de la XIII Bandera, que había firmado su compromiso con el Tercio en 1954. Durante el repliegue, dos ametralladoras quedaron aisladas. En un escenario de fuego cruzado, se ofreció voluntario para recuperarlas.
Recibió un primer impacto en el costado. A pesar de la herida, regresó para rescatar la segunda pieza. Un segundo proyectil le atravesó el muslo. Con el cuerpo herido, continuó ayudando en la evacuación de compañeros caídos. Por estos hechos sería distinguido con la Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo y la medalla al Sufrimiento por la Patria.
Abraham Saki Guillén y la humildad del veterano de La Legión
Lo que más impresionaba de Abraham Saki Guillén no eran sus heridas ni sus condecoraciones, sino su sencillez. Ante cualquier reconocimiento repetía una frase constante: “Lo que hice lo habría hecho cualquiera”.
En esa afirmación residía su verdadera dimensión moral. Para él, el heroísmo no era una categoría épica, sino una consecuencia natural del deber hacia los compañeros. Esa concepción —tan propia del espíritu legionario— explica por qué quienes convivieron con él lo recuerdan como referente ético antes que como figura histórica.
El reencuentro de dos veteranos de Edchera
Nuestra historia comenzó con una búsqueda. Leyendo las memorias de otro veterano de la Batalla de Edchera, Abraham García Corrales, encontré la mención emocionada a un “tocayo” canario herido dos veces en combate. La curiosidad me llevó a localizarlo. Y lo logré.
Años después organizamos en Canarias un reencuentro entre ambos. Hacía décadas que no se veían ni habían regresado a las islas. El abrazo entre los dos veteranos de Edchera fue uno de los momentos más intensos que he presenciado: reconocimiento silencioso entre hombres marcados por la misma jornada de 1958.
El legado de Abraham Saki Guillén
Con el paso del tiempo compartimos numerosos actos: el Día del Veterano en la BRILEG, encuentros con antiguos legionarios, conversaciones públicas donde su testimonio servía de puente entre generaciones. Abraham Saki Guillén representaba memoria viva, pero también equilibrio, mesura y lealtad.
Canario de origen libanés, soldado en guerra y hombre de bien en la paz, dejó una huella que trasciende la crónica militar. Su figura no pertenece solo a la historia de la Batalla de Edchera, sino al patrimonio moral de quienes entienden el compañerismo como principio rector.
Hoy, al conocerse su partida, queda su ejemplo. El ejemplo del hombre que cumplió, que sufrió y que nunca reclamó reconocimiento.
Descansa en paz, cabo Saki. Tus compañeros del Tercio, los veteranos de la Guerra de Ifni-Sahara y quienes tuvimos la fortuna de conocerte conservamos tu recuerdo en formación permanente.
